La revolución Inglesa, también llamada la Gloriosa revolución, es un largo proceso de más de medio siglo, que culmina en 1688 consagrando el poder del parlamento, arraigado en la tradición inglesa, frente al absolutismo representado por los Estuardo y sostenido en la obra de Hobbes "El Leviatán". Es el antecedente más cercano de la monarquía constitucional, lograda mediante un hecho inusitado -la expulsión del propio rey Jacobo II- que va a encontrar su justificación en la obra de Locke. No en vano a la Petición de Derechos de 1628, aunque mejorada y aprobada sesenta años después, en es conocida por su importancia como la segunda Carta Magna. Sin embargo, los monarcas que precedieron a los Estuardo no estaban demasiado alejados del despotismo y le dieron al parlamento participaciones efímeras. La revolución Gloriosa fue además una guerra santa, porque la resistencia al absolutismo, llevó consigo la necesidad de erradicar definitivamente a los católicos de la política Inglesa.
I.- INTRODUCCION:
La Revolución Inglesa (1) es un largo proceso que se extiende durante más de medio siglo y representa el triunfo definitivo del parlamento (2) sobre el absolutismo que los reyes de la casa Estuardo habían querido imponer durante el siglo XVII, en contra del espíritu de la tradición inglesa, que desde mucho tiempo atrás, había consagrado los límites al poder real con la Carta Magna (3).
Si bien para la mayoría de los autores la revolución inglesa abarca el período que se extiende desde el año 1642 hasta el año 1688, el comienzo de la misma debe situarse algunos años antes, precisamente en 1628 cuando se produce con la "Petición de Derechos" (o bills of rigths) del parlamento, un antecedente que representa una importante expresión histórica de oposición al absolutismo.
El cambio no se iba a producir de inmediato ya que al absolutismo le iban a suceder varias etapas que a grandes rasgos podemos definir como la guerra civil, el regicidio, el parlamentarismo, la dictadura de Cromwell, la restauración del absolutismo y finalmente la destitución del monarca, que es el momento donde la revolución inglesa alcanza su punto culminante.
El proceso revolucionario no ha gozado de la mayor de las legalidades (4) pero el paso del tiempo y la obra de Locke (5) supieron darle la legitimidad y la justificación histórica necesaria.
Finalmente la Revolución Gloriosa tuvo éxito sin derramamiento de sangre, produciéndose el traspaso definitivo de la soberanía del Rey al Parlamento, consagrando la victoria de los principios defendidos por los liberales, que sostenían que si los católicos no podían ser reyes, ningún monarca podía ser absoluto, ambición que quedó plasmada en el Acta de Establecimiento.
(1) También se la llama "Revolución Liberal" por su ideología que encuentra a su máximo exponente en Locke, "Revolución Puritana" por quienes la llevaron a cabo y "Revolución Gloriosa" por que participaron en ella casi todos los sectores de la sociedad.
(2) Se establece definitivamente el sistema parlamentario, que si bien ya existía desde hacía siglos en la tradición inglesa, desplaza definitivamente al absolutismo hacia una monarquía moderada, cuyos límites le son impuestos por el parlamento, convirtiéndose en el antecedente más cercano de las monarquías constitucionales. Pero el absolutismo en el resto de Europa iba a continuar, como bien dice Arturo Pellet Lastra en su libro "El Estado y La Realidad Histórica", hasta principios del S. XX con Federico II de Prusia, José II de Austria y Catalina de Rusia entre otros.
(3) La Carta Magna del año 1215 es el documento más importante de la Constitución Inglesa, de carácter disperso y contiene sin duda alguna el punto de partida de los límites al poder real.
(4) La muerte del rey Carlos I fue un crimen innecesario, votado en la mayor de las ilegalidades, tras una irrupción militar en el Parlamento que expulsó los partidarios de la monarquía para favorecer el regicidio. Del mismo modo la destitución de Jacobo II no tiene justificativo legal ya que por motivos religiosos fue vulnerada la legítima sucesión. Si analizamos los hechos desde el punto de vista jurídico Guillermo de Orange es tan usurpador como lo fue José I de España, con la diferencia del aparente consenso que rodea la situación. Téngase en cuenta que Jacobo II es destituido en contra de su voluntad y el trono entregado a su yerno y a su hija. En el caso de José I, los monarcas Carlos IV y Fernando VII tampoco pudieron decidir en lo que constituyó la farsa de Bayona. Sin embargo en Inglaterra la religión fue la excusa necesaria para perfeccionar una forma de gobierno que subsiste hasta nuestros días y ha sido la base del propio sistema creado por los Estados Unidos un siglo después de esta revolución. Los Tudor no fueron menos déspotas que los Estuardo, pero los problemas religiosos todavía no habían tomado en su época la trascendencia necesaria como para desembocar en un cambio de tal magnitud.
(5) Dos tratados sobre el gobierno es la principal obra de Locke. El primero de los tratados es una refutación al Patriarca de Filmer que ha perdido vigencia en la actualidad y el segundo es la aplicación de los conceptos de estado de naturaleza y de contrato social, hasta el momento funcionales al absolutismo, a la causa del liberalismo. En ese sentido el contrato admite excepciones como la que justifica a Guillermo de Orange.
II.- ANTECEDENTES RELIGIOSOS:
Enrique VIII (6) fue rey de Inglaterra desde 1509 hasta su muerte ocurrida en 1547. Era el hijo de Enrique VII, primer monarca de la dinastía Tudor que ocupó el trono desde la culminación de la Guerra de las Dos Rosas, que enfrentara a la casas de Lancaster y de York por la dominación del trono de Inglaterra.
Durante su reinado Inglaterra se apartó de Roma, del Papa y así de la Iglesia Católica, pero sin abandonar la fe cristiana, el rey instauró la Iglesia Anglicana y se consagró como jefe de la misma (7). En ese orden, no menos importante fue la división que se empieza a producir en la población inglesa como causa de las creencias religiosas, convirtiéndose en el principal motivo de confronte.
La historia de Enrique VIII no termina aquí ya que a lo largo de su vida se casó en seis oportunidades. Primero con Catalina de Aragón con quien tuvo una hija, María. Luego con Ana Bolena, a quien tras acusar de adulterio hizo perecer decapitada, tuvo otra hija, Isabel. Su hijo primogénito Eduardo VI nació de su tercera esposa Juana Seymour. Luego se caso con Ana de Cleves, de ambas se separó, con Catalina Howard que también murió decapitada por infiel y finalmente con Catalina Parr, quien lo acompañó hasta su muerte en 1547 y lo sobrevivió. Lo sucedió en el trono su hijo Eduardo VI, menor de edad por medio de una regencia y a su prematura muerte, tras una disputa con Juana Grey, nieta de Enrique VII, que resultó infructuosa, lo sucede en 1553, María I hija de Catalina, enérgica católica, quien era conocida como la sanguinaria por su obsesionada persecución contra los protestantes. A la muerte de esta en 1558 la sucedió su medio hermana, la hija de Enrique y Ana Bolena, quien subió al trono con el nombre de Isabel I y fue bautizada por sus súbditos como la reina virgen. Los católicos, a quien persiguió la consideraban ilegítima por ser bastarda. Este fue el origen de las largas luchas religiosas que tuvieron como consecuencia el exilio de los perseguidos a las colonias de América, ya que la fe permitida dependía del arbitrio de los monarcas de turno.
(6) Es el representante más cercano del despotismo en Inglaterra por su intolerancia y por el rigor con el que tomaba sus decisiones. Sin embargo su popularidad fue en aumento al defender los intereses comerciales de la clase media, convirtiéndose en el precursor del poderío marítimo ingles al impulsar la construcción de naves de guerra y mercantes. Fue aliado del emperador Carlos I de España en un principio y devoto católico, pero luego se alió con Francisco I de Francia para enfrentar al primero dando comienzo a una lucha intermitente que se prolongará por casi tres siglos.
(7) El distanciamiento se produjo como consecuencia de un suceso sentimental. Enrique VIII estaba casado con Catalina de Aragón, hermana de Juana La Loca, hija de los reyes católicos y tía del emperador Carlos V de Alemania y I de España. Catalina antes había sido la esposa de su hermano Arturo ya muerto, por lo que siendo viuda de este, había obtenido la dispensa del Papa para el nuevo matrimonio. Estando casado con Catalina, Enrique VIII se enamoró de una cortesana llamada Ana Bolena e intento que el Papa anulara su matrimonio, conociendo un antecedente en el rey de Francia. Pero Clemente VII, el jefe de la iglesia católica fue reticente en su respuesta para evitar una eventual disputa. Pero la obsesión de Enrique por Ana fue más fuerte y la falta de respuesta papal fue el detonante para que el "defensor de la fe" (titulo que Roma le había otorgado en 1525 al devoto católico Enrique VIII por un trabajo antirreformista en el que cuestionaba a Lutero) se distanciara del Vaticano formando la nueva Iglesia, por medio de la cual se pudo divorciar y volver a casar. Y así lo hizo erigiéndose jefe de la iglesia Anglicana y convirtiendo a Ana en su segunda esposa. Pero no solo se distanció de la Santa Sede sino también de España, país con quien comenzaría una larga disputa por el dominio de los mares.
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